TIBURÓN BALLENA  Rhincodon typus (Smith, 1828)

 
El tiburón ballena es un pez, el pez más grande del mundo y uno de las especies marinas más carismáticas y misteriosas. Comúnmente son erróneamente referidos a especies de mamíferos marinos debido a que son similares a las ballenas en su gran tamaño y el tipo de alimentación, pues ambos se alimentan filtrando plancton; sin embargo el tiburón ballena es un pez que pertenece a la misma clase taxonómica que las mantarrayas y otros tiburones. 


Figura 1. Tiburón ballena alimentándose en la región conocida como “El azul”, al norte del Caribe Mexicano, al fondo se observa un turista realizando la actividad de “Observación y nado”.

El tiburón ballena tiene una cabeza ancha con un par de ojos pequeños situados uno a cada lado. Su boca es aplanada, y puede llegar a medir hasta 1.5 m de ancho y contener hasta 6,000 diminutos dientes de tan sólo 2mm de largo, que al parecer no tienen importancia en el proceso alimenticio. Sus branquias, situadas a cada lado del cuerpo, forman parte de su sistema respiratorio y también como parte del aparato filtrador utilizado para su alimentación. Posee una aleta caudal con forma de media luna que le sirve de propulsión para el nado.

La piel del tiburón ballena tiene una coloración entre gris y azul oscuro en el parte dorsal, con manchas circulares, además de líneas horizontales y verticales claras y un color blanco en la parte ventral. En la Península de Yucatán, el tiburón ballena es conocido como “Dominó”, por la semejanza que tiene el patrón de coloración en su piel con el de las fichas del homónimo juego de mesa. La distribución de puntos es única para cada individuo, es decir que no existen dos organismos con el mismo patrón de manchas, lo que permite identificar a un individuo de otro.  Gracias a este hecho, es posible realizar conteo de organismos por medio de fotoidentificación y tener una aproximación del tamaño de las poblaciones en los sitios de agregación de la especie.

Si observamos el vientre de un tiburón ballena, es posible  diferenciar si se trata de una hembra o un macho,  ya que únicamente los machos poseen un par de órganos copulatorios en la zona ventral,  entre las aletas pélvicas.  Existe poca información respecto a la reproducción de la especie. Únicamente se tiene el dato de un solo espécimen hembra capturada por pescadores en China en 1995, dentro de la cual encontraron más de 300 embriones en diferentes estados de desarrollo. En base a esto, se piensa que los tiburones ballena son ovovivíparos, es decir que los embriones se desarrollan dentro de un huevo en el útero de la madre y una vez listos rompen el huevo y salen vivos al exterior a través de la cloaca.

 Figura 2.Imagen ventral de un tiburón ballena macho. Puede observarse el órgano copulatorio entre las aletas pélvicas (fuente http://www.the-diveinn.com/). 

Figura 3. fotografía ventral de un tiburón ballena hembra, donde vemos la ausencia de órgano copulatorio  (http://www.oceanicresearch.org/)

El tiburón ballena se distribuye en mares y océanos del mundo de latitudes templadas y tropicales, y aunque toleran un amplio rango de temperaturas, muestran preferencia por aguas cálidas entre 21° a 30°C.  Los sitios en los cuales se agregan los tiburones ballena de manera estacional y predecible son relativamente escasos. México puede considerarse un país privilegiado en este aspecto, ya que sus costas tanto del océano Pacifico como del Atlántico, registran agregaciones estacionales de esta especie. Los sitios identificados como áreas de agregación de tiburón ballena en nuestro país son los siguientes: norte del Caribe Mexicano, Golfo de California (Bahía La Paz, Bahía de los Ángeles y Bahía San Luis Gonzaga), costa central de Nayarit, Archipiélago de Revillagigedo y Salina Cruz, Oaxaca.

El tiburón ballena es una especie altamente migratoria que viaja grandes distancias en busca de su alimento. Mediante el uso de rastreadores satelitales, los investigadores han registrado algunas rutas recorridas por algunos individuos de la especie. La distancia más larga recorrida por un tiburón ballena registrada es de más de 12,000 km a lo largo de 37 meses desde el Golfo de California (México) hasta las cercanías de Tonga (Oceanía); la segunda distancia más grande supera los  7,000 km recorridos en aproximadamente 150 días desde el Caribe Mexicano viajando dirección este cerca del ecuador hasta un sitio cercano a la dorsal mesoatlántica, presumiblemente con fines reproductivos. 

Figura 4. Distribución del tiburón ballena (área sombreada). Se indican los sitios de agregación identificados 1. Ningaloo,  2. Filipinas, 3. Mozambique, 4. Seychelles, 5.Maldivas, 6. Djibouti, 7. Belice, 8. Norte del Caribe Mexicano, 9. Norte del Golfo de California,  10. Sur del Golfo de California,  11. Norte del Golfo de México. Tomada de Rowat y Brooks, 2012.
Figura 5. Ubicación geográfica de las áreas de agregación de tiburón ballena al norte del Caribe Mexicano: Reserva de la Biosfera del tiburón Ballena y Zona conocida como “afuera”

El tiburón ballena es una especie clasificada como “vulnerable a la extinción” de acuerdo con los criterios de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Esto debido a que los avistamientos de tiburón ballena en varios países se han reducido. Así mismo, el tiburón ballena se encuentra en la lista de especies de peces transzonales y de poblaciones altamente migratorias y en riesgo, que requieren políticas de conservación, según la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Mar (UNCLOS). Además la especie está incluida en el Apéndice II del Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que regula el comercio y sugiere un control estricto de la especie para evitar su extinción. En México es una especie catalogada como “amenazada” de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT 2010, por lo que sólo se permite el aprovechamiento no extractivo.

Actualmente el aprovechamiento no extractivo, el cual está basado en la observación y nado con el tiburón ballena, constituye una importante fuente de ingreso para las comunidades humanas aledañas a los sitios de agregación. Sin embargo este recurso puede verse amenazado por la sobre explotación, conductas poco respetuosas y/o el turismo no sostenible llevado a cabo sin la adecuada regulación.  

Tiburón Ballena en el Caribe Mexicano
En el norte del Caribe Mexicano, la agregación de tiburón ballena registrada cada año de mayo a septiembre presenta particularidades que la colocan como una de las más importantes a nivel mundial, pues en esta región se ha registrado el mayor número de avistamientos por temporada y los grupos más numerosos (hasta 400 organismos en un mismo evento). En esta zona, la especie se alimenta tomando ventaja de la abundancia de su alimento (zooplancton), la cual se genera por un lado a consecuencia de un fenómeno de surgencia (surgencia de Yucatán) y por otro a la presencia de un desove masivo de cierta especie de túnidos. 

Como medida para la protección de la especie, en 2009 se decretó la Reserva de la Biósfera Tiburón Ballena como Área Natural Protegida, la cual promueve el aprovechamiento no extractivo de la especie como una alternativa sustentable para las comunidades aledañas, además de impulsar el desarrollo de investigaciones que permitan incrementar su conocimiento.

Sin embargo, aún un área de importancia de agregación del tiburón ballena en la región no cuenta con un estatus de protección, la zona conocida como “Afuera” debido a que precisamente se ubica fuera del área natural protegida.  En esta zona, también conocida como “el Azul” debido a la transparencia de sus aguas, se han registrado los grupos más numerosos de tiburones ballena.

El papel de Pronatura Península de Yucatán A.C.
Desde hace más de 10 años, Pronatura Península de Yucatán A.C., en colaboración con el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados Unidad Mérida (CINVESTAV-IPN), ha realizado estudios del hábitat del tiburón ballena en el Caribe Mexicano de manera ininterrumpida. La información generada ha incrementado el conocimiento de la especie y ha servido de insumo para las instituciones encargadas de la regulación de las actividades que se realizan en torno a la especie.

A partir de 2014, se inició el  proyecto titulado “Manejo sustentable de tiburón ballena en el Caribe Mexicano”, el cual ha dado continuidad al monitoreo de éste hábitat crítico para la especie. Así mismo, como parte de este proyecto se han incluido otras líneas de investigación prioritarias, como son el estudio de la percepción y satisfacción de los turistas que realizan la actividad de “observación y nado con tiburón ballena”, mediante lo cual se busca obtener un panorama general de los usuarios y su perspectiva de la actividad para generar recomendaciones que ayuden a la sustentabilidad. También se lleva a cabo un estudio del comportamiento del tiburón ballena ante la presencia de turistas. Con este trabajo se pretende identificar aquellas acciones llevadas a cabo por  nadadores y/o embarcaciones que pudieran estar generando algún tipo de modificación en el comportamiento alimentario del tiburón ballena. Una parte importante de las actividades es la difusión, por lo cual, con la información generada y el apoyo de fotógrafos y productores, se están generando materiales de comunicación que promuevan el conocimiento de la especie, las reglas para la actividad turística, así como la importancia del respeto hacia la especie para evitar cualquier efecto sobre la misma y su hábitat, de esta manera contribuyendo a un manejo sustentable.

En todas las actividades realizadas, se busca la participación y el apoyo de la gente de las localidades, quienes muestran el interés por participar y por el cuidado del recurso natural, pues este también es una fuente de trabajo para ellos. Todo lo anterior es esencial para el diseño e implementación de estrategias adecuadas de manejo que minimicen el impacto sobre el tiburón ballena y permitan su permanencia en nuestras aguas del Caribe Mexicano.

Fuentes
Cárdenas-Palomo, N, Herrera-Silveira, J, Velázquez-Abunader,  Reyes, O.  and  Ordoñez U. (2015). “Distribution and feeding habitat characterization of whale shark (Rhincodon typus) in a protected area in the Caribbean Sea”. Journal of Fish Biology. 86: 668-686.. doi:10.1111/jfb.12589
Cárdenas-Palomo, N, Herrera-Silveira, J, and Reyes, O. (2010). Spatial and temporal distribution of physicochemical features in the habitat of whale shark Rhincodon typus (Orectolobiformes: Rhincodontidae) in the north of Mexican Caribbean. Revista de biología tropical, 58(1), 399-412. doi: http://dx.doi.org/10.15517/rbt.v58i1.5218   
Eckert S.A and Stewart B.S. (2000). Telemetry and satellite tracking of whale sharks, Rhincodon typus, in the Sea of Cortez, Mexico, and the north Pacific Ocean.  Environmental Biology of Fishes 60: 299–308, 2001.
Hueter RE, Tyminski JP, de la Parra R. (2013). Horizontal Movements, Migration Patterns, and Population Structure of Whale Sharks in the Gulf of Mexico and Northwestern Caribbean Sea. PLoS ONE 8(8): e71883. doi:10.1371/journal.pone.0071883
Mimila-Herrera E, Trujillo-Córdova JA, Cárdenas-Palomo N, Reyes-Mendoza O. (2016). Tourist satisfaction with whale shark watching and swimming tours in the Mexican Caribbean. QScience Proceedings (The 4th International Whale Shark Conference) 2016:iwsc4.36 http:// dx.doi.org/10.5339/qproc.2016.iwsc4.36
Motta, P, Maslanka, M, Hueter, R, Davis, R. L, de la Parra, R, Mulvany, S, Habegger, ML, Strother, JA, Mara, K, Gardiner, JM, Tyminski, JP and  Zeigler, LD. (2010). Feeding anatomy, filter-feeding rate, and diet of whale sharks Rhincodon typus during surface ram filter feeding off the Yucatan Peninsula, Mexico. Zoology 113, 199–212.  doi: 10.1016/j.zool.2009.12.001
Rowat, D and Brooks KS. (2012). A review of the biology, fisheries and conservation of the whale shark Rhincodon typus. Journal of Fish Biology. 80, 1019-1056. doi:10.1111/j.1095-8649.2012.03252.x
Shoou-Jeng J, Che-Tsung C, Clark E, Uchida s and Huang W. (1996). The whale shark, Rhincodon typus, is a livebearer: 300 embryos found in one ‘megamamma’ supreme. Environmental Biology of Fishes 46(3):219-223. doi: 10.1007/BF00004997
Trujillo-Córdova JA, Cárdenas-Palomo N, Mimila-Herrera E, Reyes-Mendoza OF. (2016). Whale shark behavior with swimmers and boats present during tourism activities in the northern Mexican Caribbean. QScience Proceedings (The 4th International Whale Shark Conference) 2016:iwsc4.63 http://dx.doi.org/10.5339/qproc.2016.iwsc4.63
http://domino.conanp.gob.mx/index.php
http://procer.conanp.gob.mx/